AGRICULTURA ECOLOGICA EN GRAN CANARIA
La agricultura ecológica es un sistema de producción que persigue
obtener alimentos de la máxima calidad sin usar productos de síntesis.
Tiene una regulación internacional controlada por IFOAM. En la práctica
desde hace una década hay un Consejo Regulador que protege la
agricultura ecológica. CRAE (Consejo regulador de la agricultura
ecológica) y que funciona dependiendo de cada Comunidad Autónoma.
Los términos eco, bio o orgánico están todos protegidos.
Toda finca que cultive eco se visita, hay un tiempo de conversión de 1-2
años y a partir se les da denominación eco, si cumple los controles.
Lo eco es casi lo más controlado que existe: producción(unos 100 en la
isla), puntos de venta (unos 50). El objetivo es llevar al consumidor
productos con 0 residuos y producido de manera sostenible (con rotación
de cultivos). En este sistema se sabe todo: la producción de las
semillas, las fincas que cultivan y los lugares donde se vende. No se
puede vender ni producir eco sin darse de alta. No se puede usar
transgénicos ni nada que ataque la biodiversidad. Los productos bio se
venden sólo en los puntos de venta que están inscritos y tienen sello
del CRAE, y si el producto es elaborado (ejemplo una yogur o galletas)
tendrá el sello de control dependiendo del país que venga. La
legislación es estricta, sanción mínima de 3000 euros por fraude si se
vende un producto como bio y no lo es.
La agricultura ecológica nace como respuesta a la agricultura
convencional, salvaje, casi sin controles, con gran cantidad de residuos
que ha acabado con la diversidad y contaminando el medio ambiente. La
experiencia nos dice que los agricultores convencionales no cumplen las
reglas, usan más producto del que necesita y no están controlados con lo
que se genera una bomba de relojería
La agricultura ecológica se basa en la agricultura tradicional y tiene 5
principios:
1.Fertilización orgánica, con estiercol y compost y basado en el
enriquecimiento del suelo que es la base.
2.Rotación de cultivos
3.Asociación de cultivos
4.Control de hierbas
5.Control de plagas
La cantidad de superficie y agricultores ecológicos está estancado en
Gran Canaria, mientras lo convencional ha disminuido.
La evidencia nos dice que el mercado eco va a más, en Europa hay
mercados de hasta un 90% eco y una proporción alta de superficie. En el
Hierro Mercahierro tiene un 90% de su producción eco aunque venda como
tal sólo un 10%.
El perfil del consumidor eco es amplio y existe mayoría de padres y
madres preocupados por la salud de los niños y el sistema inmune.
El precio de los productos ecológicos es practicamente estable todo el
año y no oscila tanto como el convencional. Además hay que tener en
cuenta la cantidad mayor de nutrientes que aporta, así como que tienen
un 20% menos de agua, con lo que el aporte de nutrientes aumenta.
La agricultura ecológica es indudablemente el futuro, la experiencia de
otras zonas nos lo confirma y sería bueno empezar a copiar otros países
y comunidades donde se obliga a que la alimentación infantil en colegios
y guarderías sea ecológica. De la misma forma que Canarias podría ser un
referente ecológico para Europa, produciendo, consumiendo, ofertando y
exportando alimentos de calidad, con lo que se diversificaría el tejido
productivo.
La necesidad de comer bio no sólo es por el sabor y la calidad de los
productos sino por la necesidad de no sobrecargar el medio interno,
cuando incorporamos alimentos limpios el organismo se autoregula, mejora
su sistema inmune, facilita la circulación y mejora el riego cerebral
con lo que tiene más capacidad de trabajar en crear salud interna en vez
de dedicar todo el esfuerzo en eliminar residuos. Muchos problemas de
salud y estados de ánimo mejorarían si incorporasemos alimentos limpios
a nuestro organismo.
La agricultura ecológica es un sistema de producción que persigue
obtener alimentos de la máxima calidad sin usar productos de síntesis.
Tiene una regulación internacional controlada por IFOAM. En la práctica
desde hace una década hay un Consejo Regulador que protege la
agricultura ecológica. CRAE (Consejo regulador de la agricultura
ecológica) y que funciona dependiendo de cada Comunidad Autónoma.
Los términos eco, bio o orgánico están todos protegidos.
Toda finca que cultive eco se visita, hay un tiempo de conversión de 1-2
años y a partir se les da denominación eco, si cumple los controles.
Lo eco es casi lo más controlado que existe: producción(unos 100 en la
isla), puntos de venta (unos 50). El objetivo es llevar al consumidor
productos con 0 residuos y producido de manera sostenible (con rotación
de cultivos). En este sistema se sabe todo: la producción de las
semillas, las fincas que cultivan y los lugares donde se vende. No se
puede vender ni producir eco sin darse de alta. No se puede usar
transgénicos ni nada que ataque la biodiversidad. Los productos bio se
venden sólo en los puntos de venta que están inscritos y tienen sello
del CRAE, y si el producto es elaborado (ejemplo una yogur o galletas)
tendrá el sello de control dependiendo del país que venga. La
legislación es estricta, sanción mínima de 3000 euros por fraude si se
vende un producto como bio y no lo es.
La agricultura ecológica nace como respuesta a la agricultura
convencional, salvaje, casi sin controles, con gran cantidad de residuos
que ha acabado con la diversidad y contaminando el medio ambiente. La
experiencia nos dice que los agricultores convencionales no cumplen las
reglas, usan más producto del que necesita y no están controlados con lo
que se genera una bomba de relojería
La agricultura ecológica se basa en la agricultura tradicional y tiene 5
principios:
1.Fertilización orgánica, con estiercol y compost y basado en el
enriquecimiento del suelo que es la base.
2.Rotación de cultivos
3.Asociación de cultivos
4.Control de hierbas
5.Control de plagas
La cantidad de superficie y agricultores ecológicos está estancado en
Gran Canaria, mientras lo convencional ha disminuido.
La evidencia nos dice que el mercado eco va a más, en Europa hay
mercados de hasta un 90% eco y una proporción alta de superficie. En el
Hierro Mercahierro tiene un 90% de su producción eco aunque venda como
tal sólo un 10%.
El perfil del consumidor eco es amplio y existe mayoría de padres y
madres preocupados por la salud de los niños y el sistema inmune.
El precio de los productos ecológicos es practicamente estable todo el
año y no oscila tanto como el convencional. Además hay que tener en
cuenta la cantidad mayor de nutrientes que aporta, así como que tienen
un 20% menos de agua, con lo que el aporte de nutrientes aumenta.
La agricultura ecológica es indudablemente el futuro, la experiencia de
otras zonas nos lo confirma y sería bueno empezar a copiar otros países
y comunidades donde se obliga a que la alimentación infantil en colegios
y guarderías sea ecológica. De la misma forma que Canarias podría ser un
referente ecológico para Europa, produciendo, consumiendo, ofertando y
exportando alimentos de calidad, con lo que se diversificaría el tejido
productivo.
La necesidad de comer bio no sólo es por el sabor y la calidad de los
productos sino por la necesidad de no sobrecargar el medio interno,
cuando incorporamos alimentos limpios el organismo se autoregula, mejora
su sistema inmune, facilita la circulación y mejora el riego cerebral
con lo que tiene más capacidad de trabajar en crear salud interna en vez
de dedicar todo el esfuerzo en eliminar residuos. Muchos problemas de
salud y estados de ánimo mejorarían si incorporasemos alimentos limpios
a nuestro organismo.






